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Corredores Verdes Urbanos para contrarrestar las altas temperaturas de la ciudad

Cada vez son más frecuentes e intensas las olas de calor en las ciudades debido, en gran medida, al cambio climático, afectando la vida de la población. El incremento de la temperatura guarda relación con las actividades antrópicas urbanas.


El fenómeno islas de calor en las zonas urbanas hace que la temperatura aumente más, ya que, estas zonas concentran las actividades humanas, el tráfico vehicular y la industria; Se le suma, el uso de materiales como el asfalto y el cemento en la infraestructura urbana y en los edificios que, debido a sus propiedades térmicas, absorben y retiene el calor y contribuyen al incremento significativo de la temperatura. Si consideramos que, además, no se cuenta con suficiente arbolado urbano, la situación se agrava en comparación con las zonas rurales más próximas donde prevalecen las áreas naturales. Este sobrecalentamiento tiene un efecto negativo en la salud humana y ambiental.


Corredores Verdes en Ciudades

Corredores verdes urbanos


Una de las estrategias, que muchas ciudades vienen usando para contrarrestar las olas de calor, reducir la temperatura ambiental y mejorar la calidad urbana, es la incorporación de árboles en la ciudad, no solo en parques sino en corredores verdes.

Un corredor verde urbano es una solución basada en la naturaleza que consiste en una red de infraestructura verde que conecta espacios urbanos de la ciudad de diversas escalas, como los parques, con otros espacios urbanos y/o naturales. Estos tienen usos ecológicos, sociales y culturales ya que son vías lineales paisajísticas que cumplen múltiples funciones ambientales, de movilidad, recreativas, de estancia, espacios para la cultura, etc.

Estudios diversos han comprobado que los árboles en parques y corredores verdes ayudan a reducir la temperatura entre 2°C y 8°C; mejoran la calidad del aire al absorber el CO2 proveniente de los vehículos motorizados y la industria; ayudan a prevenir inundaciones absorbiendo el agua de lluvias; y protegen el suelo evitando su desgaste y erosión. 

El arbolado urbano también brinda otros servicios ecosistémicos como generar sombra; amortiguar el ruido; reducir en 30% la necesidad de usar aire acondicionado en edificios cuando los árboles están ubicados estratégicamente entre ellos; aumentar la biodiversidad en la ciudad creando microsistemas que dan hábitat, alimento y protección a animales y otras plantas. Así mismo, los árboles son proveedores de alimentos para las personas; mejoran la salud física y mental, previniendo la presión arterial y el estrés; y ayudan a revalorar el barrio, aumentando en un 20% el valor de los inmuebles ubicados en calles arboladas o cerca de espacios públicos verdes (FAO,2024).   

Recomendaciones internacionales sugieren una relación de al menos 3 árboles por persona; De igual forma, se debe considerar entre 8 y 20 m2 por habitante de áreas verdes en las ciudades; siendo estos espacios públicos verdes accesibles a una distancia máxima de 300 m. desde la vivienda, o cinco (5) minutos caminando.   


El caso de Medellín


Desde el 2016, la ciudad de Medellín, en Colombia, viene implementando un plan de desarrollo urbano sostenible que está permitiendo su paulatina transformación urbana ecológica. Entre sus principales objetivos se encuentra el de mejorar los espacios públicos y sembrar árboles para enfrentar las altas temperaturas y la contaminación ambiental.  

El programa, que se viene ejecutando para reverdecer la ciudad, consiste en implementar 30 corredores verdes,18 en vías y 12 en quebradas interconectadas con 124 parques.  Hasta el 2019, se habían sembrado 20,000 árboles nuevos con 72 especies nativas y aproximadamente 350,000 arbustos. De igual forma, hasta el año 2022 se habían intervenido más de 720,000 m2 de áreas verdes mejorando el arbolado, arbustos y plantas. Así como, reemplazado 20,800 m2 de superficie de pavimentos duros por suelos blandos y naturales (Gouveda, 2023; Bullaro, 2021)).

Con las estrategias ejecutadas hasta el momento, la ciudad ha logrado, de acuerdo con mediciones realizadas por la Alcandía de Medellín, reducir la temperatura superficial en 2°C en promedio, en las zonas intervenidas. Además, ha mejorado la calidad del aire y aumentado la diversidad de aves y otras especies animales. Dichas medidas le han permitido obtener reconocimiento mundial por sus soluciones verdes para enfrentar el cambio climático.

Corredores Verdes en Ciudades

La situación de Iquitos


A pesar de estar situada en el corazón de la Amazonía peruana y estar rodeada de bosques, aunque cada vez más lejos debido al crecimiento urbano, Iquitos ha perdido un 20% de áreas verdes urbanas entre los años 2005 al 2013 (Villacorta, 2015) y estas se han reducido de 1.70 m2 por habitante en el 2010 a 1.42 m2 en el 2017 (WWF & Periferia, 2019).

De otro lado, en los últimos 44 años, entre 1976 y 2020, la temperatura media en la ciudad se elevó en 1,7°C y este incremento tiene relación, entre otras cosas, con la reducción de las áreas verdes urbanas y el aumento de superficies duras e impermeables como los pavimentos en las obras que se vienen ejecutando, que, además, no consideran el uso adecuado de la infraestructura verde que permita aprovechar sus múltiples beneficios ecosistémicos señalados anteriormente.


El desafío en Iquitos es revertir esta situación y aumentar el verde urbano a través de corredores verdes y parques públicos. La renaturalización de la ciudad tiene que ser uno de los objetivos estratégicos del Plan de Desarrollo Metropolitano, que urge elaborar e implementar, para transformar la ciudad en un hábitat saludable promoviendo soluciones basadas en la naturaleza que aumenten los árboles en la ciudad, incrementen los servicios ecosistémicos de estos y mejoren el ambiente y la salud de las personas.

Corredores Verdes en Ciudades

Imagen 3: Corredor del Río, Medellín, Colombia. https://recyt.fecyt.es/index.php/CyTET/article/view/88518/64417



Referencias:

 
 
 

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