La vivienda, un espacio vivible.
- Gabriela Vildósola

- 20 oct 2020
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 23 ago 2021
1 Diagrama de ventilación - Elaboración Herman Acosta
El arquitecto peruano Luís Miró-Quesada Garland decía que toda obra arquitectónica debe aspirar a ser un espacio vivible, es decir, que responda no solo a necesidades funcionales sino también que genere bienestar para los que los habitan, a través del confort y la comodidad.
La pandemia por COVID-19 y el confinamiento han evidenciado la importancia de estos preceptos debido justamente a su ausencia en las viviendas que, en su mayoría son autoconstruidas y con mínimas o nulas condiciones de habitabilidad.
De un momento a otro, estas pasaron de ser viviendas únicamente para dormir a viviendas para vivir, es decir, albergar las 24 horas del día a todos los miembros de una familia, quienes debían hacer múltiples funciones individuales y colectivas, ya sean reproductivas (tareas de cuidado y del hogar) y/o productivas (teletrabajo, clases virtuales) y sobre todo debían convivir en espacios a veces reducidos, poco iluminados y ventilados, muy poco flexibles y seguros.
¿Qué necesita una vivienda para ser un espacio vivible?
Esta debe ser bioclimática, es decir, debe tomar en cuenta las condiciones del clima del lugar en donde se ubica. La temperatura, la humedad, la radiación solar, la lluvia y los vientos necesitan ser considerados para orientar la vivienda, para protegerla y para aprovechar sus recursos de manera eficiente con el propósito de mantener un buen nivel de confort climático.
En Iquitos, de clima tropical húmedo, con una temperatura media anual de 27°C, y periodos con altas temperaturas y sensación térmica superiores a los 35°C, con humedad relativa superior a 80%, con lluvias regulares y abundantes mayores a 2,000 mm/año y con vientos en dirección este – oeste con velocidades de 3m/s. es necesario considerar:
- Utilizar grandes aleros de material no reflejante en los techos para generar sombra y proteger del sol y la lluvia. Se pueden utilizar parasoles en las fachadas, cuidando que no permita el paso del agua.
- Implementar la ventilación cruzada en los ambientes interiores con entradas y salidas del aire en el nivel de uso de los espacios, es decir a la altura de las personas, para generar mayor sensación de confort. Para ello se pueden utilizar además de ventanas operables, muros perforados, celosías o persianas en caras opuestas de un espacio, que permitirá expulsar de manera eficiente el aire caliente y acelerar el flujo natural del aire frio.
- Se puede también propiciar la salida de aire por la parte superior del espacio, produciendo el mismo efecto de expulsar de manera eficiente el aire caliente y acelerar el flujo natural de aire frío por la diferencia de presión entre estos. A esta estrategia se le conoce como “efecto chimenea”.
- Crear espacios de sombra con árboles en el espacio exterior previo al ingreso del aire al interior.
- Utilizar doble techo (cobertura y cielo raso) que permita una cámara de aire entre ellos. Esto impide que la radiación solar captada por la cobertura ingrese de manera inmediata a los espacios interiores. Es importante mantener la cámara de aire con ventilación constante para evitar la trasmisión de calor por la noche.
- Elevar la superficie del piso para aislar la edificación de la humedad del suelo y generar una fuente más de circulación de aire.
- Usar techos inclinados con pendientes superiores a 30% con canaletas para la correcta evacuación del agua de lluvias.
- La orientación de la vivienda debe ser tal que evite el sol, en la medida de lo posible, durante todo el día en los espacios habitables como los dormitorios, estar, comedor, etc. o procurar que estén menos expuestos y más protegidos. Si eso no es posible debido a la ubicación del terreno, se puede recurrir al uso de aleros prolongados, parasoles, persianas o árboles de una altura que permitan dar sombra y también el paso del aire de manera constante.
- El uso de materiales adecuados que no almacenen calor (baja inercia térmica), preferentemente con porosidad y con perforaciones que permitan el paso del aire. Se recomiendan materiales livianos y operables como la madera y ciertos tipos de albañilería.
Un adecuado diseño de la vivienda conlleva al uso eficiente de energías naturales a favor del confort ambiental y en beneficio de los que la habitan. Si bien el clima en Iquitos no permite lograr el confort térmico al cien por ciento de manera natural en algunos momentos del día o en algunas temporadas del año, sin embargo, es posible reducir el uso de climatización artificial para generar confort durante el día, con lo que se reduce el consumo energético y esto ayuda a reducir costos y reducir el impacto negativo en el ambiente.
Efecto Chimenea
Otro aspecto que considerar es la iluminación natural en los ambientes interiores durante el día, necesaria para el desarrollo de las diferentes actividades. Esta se provee principalmente a través de las ventanas, cuyo tamaño dependerá de la cantidad de luz necesaria y del tamaño de la habitación a iluminar. Los ambientes se iluminan desde espacios abiertos, los que en Iquitos son de vital importancia, tales como patios, terrazas y jardines puesto que permiten además de integrar la naturaleza, cumplir con gran parte de las recomendaciones antes mencionadas y disfrutar de espacios al aire libre en casa. Hay que recordar que los ambientes con buena iluminación y en contacto con la naturaleza mejoran el estado de ánimo de las personas y propician espacios más agradables y habitables.
Persiana de madera En Casa AV
La funcionalidad de los espacios de la vivienda es importante. El tamaño de los ambientes, la altura entre el piso y el techo, y el mobiliario necesario tienen que permitir el uso adecuado de estos. Así mismo, contar con espacios flexibles y multifuncionales que permitan adecuarse a diferentes funciones cobra importancia en esta época.
De otro lado la vivienda ha de ser eficiente también aprovechando la mayor cantidad de agua de lluvia (Si, esa que cae gratis del cielo) que ayudaría a reducir el enorme déficit de acceso al agua, que asciende a más de 53% de familias en la ciudad.
Finalmente es importante la seguridad de la vivienda proporcionada por la calidad de los materiales de construcción y los sistemas constructivos empleados. Los materiales cumplen con condiciones bioclimáticas, pero también tiene que responder a condiciones naturales como el sol, las lluvias y vientos constantes.
Una vivienda vivible es una vivienda digna, fundamental en la construcción de la calidad de vida de las personas y todos tienen derecho a vivir en espacios habitables, saludables con los servicios básicos, eficientes, seguros y sobre todo adecuados a nuestro clima y nuestra cultura.
Referencias Bibliográficas
- Miró Quesada, Luís (2003) Introducción a la Teoría del Diseño Arquitectónico, Empresa editora El Comercio S.A.C. Lima, Perú
- Olortegui, T & Espinoza, E. (2017) Las estrategias de Felipe, para el diseño arquitectónico en la costa, la sierra y la selva del Perú. J&M Dizark S.A.C. 2da. Ed. Lima – Perú.
- INEI (2018). Loreto - Resultados Definitivos. Censos Económicos, 1–41.
- SENAMHI, https://www.gob.pe/senamhi
Publicado en Revista Línea Constructiva Edición 4 – Año 1 – octubre 2020










Comentarios